Fixing a hole

Saturday, April 19. 2014

Un accidente de bici me tuvo 1 mes fuera del ruedo con una mano inutilizada. Todavía duele, pero acá estamos de vuelta, mostrando la manera de no hacer las cosas. No, en serio, nunca me mandé tantas cagadas juntas e improvisé tanto como en lo que describe este post.

Resulta que el departamento este supo tener en algún momento un aire acondicionado en cada pieza. Es un departamento con vista al sur y bastante fresco, y en los demás pisos no se ve que hayan aires, pero se ve que los dueños anteriores eran unos fundamentalistas.

De esos tres aires, uno lo sacaron y arreglaron el hueco, a otro le volaron el frente y lo taparon a lo bestia con un cacho de durlock (¡sobresale 5 cm de la pared!), y el último lo dejaron original para contemplación, un BGH de cuando BGH era Boris Garfunkel e Hijos, allá por los '70s.

Le tocó el turno a poner en orden esa pieza. Fue la primera que empecé a arreglar cuando me mudé, pero por un problema de humedad tuve que abortar el plan. Siendo que ya terminé con el grueso de las cosas por hacer, ya no necesito un cuarto de taller, y la idea es mudarme a vivir a esa habitación.

El aire acondicionado quedaba bastante feo, y la vez pasada mientras hacía unos cortes de madera cerca del mismo había sentido que salía bastante olor a mierda de murciélago de donde estaba, por lo que asumí que estaba filtrando por algún lugar del aire.

El aire sobresalía no más de 2 o 3 centímetros de la pared. La idea original fue ver si podía recortarle parte del frente y tapiar la pared, dejándolo embutido. No quería meterme con sacarlo y tener que lidiar con el agujero que iba a dejar.

Empecé por ahí, desmonté el frente, los controles, el intercambiador de adelante, y lo retiré un poco para ver si era viable recortarlo: (Más allá de lo viejo, carga de gas se ve que tenía...)


Una de las primeras cosas que noté es que el borde no salió con el aire, y es porque es parte de la carcasa exterior que va amurada a la pared. No hubo otra que sacar al bicho completo. Insisto en que pesa mucho, sólo la bocha del compresor pesa más de 20 kg; no sé cómo hice para sacarlo solo y con una mano media mocha:


Seguía con la idea de dejarlo embutido, intenté amolar el excedente de carcasa que quedaba del lado de adentro:


El ángulo era incomodísimo, la chapa era bastante gruesa y no parecía una idea muy razonable. Además ya había desmontado el aire completo por lo que seguir por ese camino parecía al pedo. A la pregunta y con qué tapaba el agujero si sacaba la carcasa, la respuesta fue hago una tapa con la misma chapa:


La chapa estaba en muy buen estado, era bastante liviana y, si bien la amolé, incluso la podría haber cortado con tijera.

Esto fue el domingo. Tenía la chapa calzada en el agujero como se ve en la foto y estaba destapando el cartucho de silicona cuando, entre unas cosas las ráfagas de viento hicieron estrolarse a un Buquebús en el puerto y entre otras, me volaron la chapa a la mierda.

La caída de la chapa tuvo tres etapas de angustia que se resolvieron en menos de 15 segundos:

  1. ¡Que no mate a nadie...!

  2. ¡Que no rompa nada...!

  3. ¡De ahí no la recupero ni en pedo!

De un montón de terrazas transitables de la cuadra, aterrizó justo en el techo del galpón de CLIBA de al lado:


La chapa esa estaba genial, y era la solución perfecta. ¿De dónde garcha sacaba otra chapa del mismo tamaño para reemplazo?

No tan liviana, no tan en buen estado y no tan fácil de obtener, me quedaba la base del aire. Un chapón de como 3 mm de espesor, bastante atacado por la intemperie y con el compresor, ventilador, calefactor y la mar en coche abulonada. Los bulones eran 7, oxidadíiisimos, con unas 20 vueltas cada uno, en ninguno tenía espacio como para darle más de 1/6 de vuelta y ya dije que era la primera vez en un mes que usaba una mano. De esos 7, sólo a uno le saqué la tuerca; el resto se partieron antes mientras desenroscaba. Fue un laburo gigante pero logré sacar la chapa limpia. Esta vez sí se cortaba o con amoladora o con amoladora:


Si bien ya el lunes no había viento y, si lo hubiera habido con lo que pesaba esa chapa, dudo mucho que hubiera sido problema. Esta vez aseguré bien para no repetir:


Para aislación térmica, telgopor del embalaje del lavarropas:


No tenía un cacho de durlock como para llenar el agujero, por lo que la idea fue poner un aglomerado rasante y enduir sobre eso. Acá está la placa:


Puede verse el panorama general del cementerio de restos del aire desguazado.

Bueno, estaba refinando un borde del aglomerado con la caladora, se me zafó del corte, perdí el equilibrio y caí sobre uno de esos restos. El resultado fue abrirme un codo de lado a lado (no elegí una foto impresionante, pero no abran el enlace si no quieren verlo). En fin, volver a la ferretería para comprar esta vez La Gotita, y dejarlo reposar un poco.

Ayer retomé encajar el aglomerado. Por fuera de mi idea de ponerlo rasante a la pared, la única manera de encastrarlo en el nicho del aire fue metiéndolo 2 cm para adentro así que sí o sí había que revocarlo:


Paréntesis.

Si bien el calor no es problema en esa habitación, sí lo es el frío. La idea de esa pared es ponerle un panel cerámico, por lo que el enchufe del aire me quedaba bastante cómodo.

La instalación eléctrica de los aires siempre fue un misterio desde que me mudé. Todo el departamento tiene la instalación original, con cables troncales que van entubados por el cielorraso. En algún momento reforzaron la línea de los aires con un cable que se pierde en una boca del living y desaparece adentro del muro exterior. Todavía no termino de entender el muro de este edificio. El exterior es de chapa, y la pared parecería estar montada en madera con una cámara intermedia. Volviendo al tema cable, en la pieza del aire sacado no tiene boca, en la pieza del aire tapado por el durlock tampoco pude encontrarla y el único lugar donde esa instalación estaba visible era en la zapatilla de este aire. Siempre sospeché que el cable estaba tirado suelto en la cámara de la pared, siempre me pregunté cómo garcha lo tiraron de punta a punta del departamento.

Fin del paréntesis.

Bueno, cuando fui a comprar la "mescla" para revocar, compré una cajita de luz para embutirla prolija. Ya que venía mandándome cagadas, me puse a picar la pared para calzarla y cuando la presentaba, ¡pum!, corto entre cajita y tierra del alambre de gallinero de la pared:


Nada grave, con el disyuntor general de 35A que tengo a la entrada no es la primera vez que improviso una soldadora de arco metiendo mano. Corté la luz, desmonté la zapatilla, aislé los cables. Los cables se sentían pesados, lo que confirmaba que estaban sueltos adentro de la pared. O sea, 5 cm de cable por fuera de la pared y 10 m contrapesando del lado de adentro. Pensé que los había asegurado bien, pero mientras seguía con la fijación de la caja, ¡plop!, el cable se metió adentro del agujero y por más que intenté pescarlo no pude recuperarlo más:


Confirmado, el olor a bosta de murciélago venía de la cámara de la pared, con lo cual empiezo a sospechar que puede entrarse a la cámara desde los taparrollos. Me pregunto cómo voy a cerrar eso.

Ese fue el final del misterioso cable de los aires. A tapiar y que sea olvidado.

Después de eso, no mucho más, a revocar se ha dicho. Mi reino por una cuchara, un balde, un fratacho y una regla; cargar 2 cm con una espátula y un tuper fue un dolor de huevos:


Después de eso, una primer manito de enduído y mañana supongo que terminaré de emparejarlo:


Accidentado, improvisado y toda la bola pero listo, un aire acondicionado menos y una pieza lista para pintar.

Paciencia

Wednesday, April 2. 2014

Allá a mediados del '98, moría mi primera computadora, una 486 DX4 (8MB de RAM, HDD de 640MB y kit multimedia, todo un lujo). Venía con quilombos desde hacía rato, slots quemados, controladora de disco rota y, finalmente, se quemó el disco rígido.

(Tal vez sorprenda, pero después de eso, estuve como 2 años sin máquina hasta que compré una nueva.)

Siempre me había quedado la leche de poder recuperar los datos perdidos en ese disco. Con el correr de los años, fui perdiendo las esperanzas de encontrar uno similar para canibalizar... hasta que hace un par de meses, me topé con uno igualito de la mano de Gabo (¿a quién se le ocurre traer un disco de 640MB para reinstalar una PC actual?).



Primero probar si el disco nuevo andaba (¡andaba!) y después reemplazar una controladora por otra:


Resultado:


No logré recuperar el 100% del disco, porque un par de sectores fallaron; pero después de 15 años, misión cumplida.

Galería de fotos.

Wednesday, March 26. 2014

Hace tres estaciones, escribía un post para anunciar que había liberado al template del blog del ancho fijo en 800 pixeles. Después de eso (en realidad la causalidad es al revés) empecé a hacer posts con muchas fotos.

Que pudieran haber thumbnails de más de 110px de ancho creo que fue una mejoría importante. Ahora bien, venía haciéndose muy tedioso el proceso de abrir en ventanita nueva cada imagen en tamaño grande, al clickear los thumbs... y mucho más que muy tedioso en posts con más de 50 fotos.

Hacía bastante había visto que Blogger tenía una plantilla donde las imágenes del post se abrían en galería y me había parecido algo copado. Había buscado algo similar para Serendipity y no había nada ni remotamente parecido.

Ayer me puse a programar algo en ese sentido. Traté de ser lo menos invasivo posible, por lo que en vez de modificar radicalmente el template del blog, parsear los posts del lado del servidor o alguna solución de ese estilo, lo que armé es un scriptcito en JavaScript que, una vez que cargó la página, postprocesa todas las imágenes para armar la navegación adentro de la ventana.

Todavía me falta pulirle varios detalles (qué hacer cuando la imagen es más grande que la pantalla, poder navegar los thumbnails, atajos de teclado, etc.) pero ya está corriendo en el blog la primer versión de las fotos en galería.

Taburetes

Friday, March 7. 2014

Llegamos al capítulo final del capítulo qué hacer con una placa de aglomerado, en principio justificada por el pie de mi piano, rellenada luego con la banqueta para el piano y ahora completada con este post.

Si están faltos de ideas y tienen 2 metros cuadrados de placa al cuete, hacer un bonito cubo de 40x40x40 les roba prácticamente un metrito. Ya había armado en otro momento, son bastante prácticos para usar como banquito y para guardar cosas adentro.

Acá están los cortes:


El armado es una pavada total, conviene arrancar por el diedro de dos laterales:


Un geometra descriptivo nos diría que luego es fundamental armarse un triedro. Conviene agregar la base:


Agregar un lateral más, se empieza a complicar:


Y finalmente cerrarlo. Este paso es medio jodido, requiere prensar a la vez en tres ejes distintos y para que quede justo es bastante clave que los cortes sean exactos y no haber acumulado error en las 4 caras anteriores:

(No sé si se aprecia el invento del doble sargento que me permite sortear 41,2 cm.)

Si superan esa etapa con éxito (tiempo aproximado de armado 15'), se obtiene esto:


Es algo que se puede hacer mientras que esperás que seque algo más importante... como un pie de piano; y que podés dejar colgado durante un mes, como hice. Retomé ayer.

Lo primero fue achurar dos cuadrados del tamaño interior de la media placa de MDF de 3 mm que todos tenemos en la piecita del fondo y perfilarle los bordes. Son para mantener centradas las tapas:


Por lo general, en este tipo de cosas entarugo, claveteo, pongo algún tipo de suncho o algo así para reforzar y evitar o que se desfonde o que se abra. Esta vez me dio paja, por lo que reforcé con cola en las uniones:


Y bueno, listos para empezar. Los cuatro laterales los tapizo en una sola pieza. Ya se notaba que la cuerina se me quedaba corta:


Para el proceso de forrado, arranqué engrampando bien un bordecito bien paralelo a las caras. Después de a una cara por vez, encolado y engrapado en los bordes. El secreto para que quede tirante es engrampar lo más tirante posible en las esquinas y después tensar el resto:


Para el cierre final, después de haber hecho la banqueta, me convencí de que las tachuelas quedaban mucho más prolijos que las grampas. En la foto se nota mucho la costura por la iluminación; créanme que quedó bastante prolija. El cierre es un dobladillo hacia adentro tachuelado:


Tenemos esto:


Ahí vamos con la tapa, y es ridículo pero no, el cuadradito ese que queda no alcanza para la tapa del otro taburete. Los 4 metros de cuerina se quedaron cortos. Compré otro metro, igual la idea era también hacer una funda para el piano; si no, era un metro más para sacar 40x40:


Para la placa que centra, gabardina y cemento de contacto:


Las dos placas encoladas y con una tachuela en cada esquina para darle resistencia:


El forrado del interior, pensé que iba a ser más complicado, pero más o menos la piloteé. El plan era forrar primero los cuatro laterales y después forrar el fondo. Arranqué haciéndole el dobladillo que iba a quedar en el borde de arriba. Después la mejor manera que encontré de avnazar para que no me queden arrugas y poder cerrar bien en los vértices fue pegando de a media cara en diagonal por vez:


Para la base, le hice los cuatro dobladillos primero y después avancé con la misma secuencia: borde, mitad en diagonal, otra mitad:


Obviamente, los infaltables fieltros del lado de abajo:


Y acá está terminado:

Banqueta para el piano

Wednesday, March 5. 2014

Como recordarán, hará 2 semanas subí el paso a paso del pie de mi piano. Hoy pude terminar otra de las cosas que había empezado a hacer junto con eso: La banqueta.

(Parte de la metodología de trabajo es la misma que usé para el pie, por lo que para referencias, pueden revisar ese post.)

Inicialmente la idea era sólo hacer el pie del piano. Cuando voy a hacer los cortes, en Sacheco me dicen que sólo me venden placa entera... mis cortes eran un 19% de placa, por lo que mi reacción en el momento fue pedirles que al resto me lo cortaran en 4 pedazos así me los llevaba. Punto a favor de Sacheco: demoran casi una semana con los cortes, por lo que pude arrepentirme y decir, si tengo 80% de placa, la relleno con algo.

Mientras para el pie del piano había trabajado en base a los diseños de Casio, para la banqueta no tenía ni idea. Ni de cómo era una banqueta, ni de qué altura tenía que tener, ni de nada. Googleando no aclaré mucho el panorama, las banquetas comerciales por lo general tienen regulación en altura, que no pensaba hacer, y las formas y estilos son bastante variadas y elegantes... nada que pueda hacerse en aglomerado.

Lo primero fue definir la altura. Intenté emular la altura que tenía el pie y me informé un poco acerca de la ergonometría al tocar un piano, con lo que cerré un diseño:

(Es ridículo, sí, pero créanme que no es fácil ver a qué altura te están quedando las manos sobre el teclado cuando se supone que estás erguido.)

El diseño salió en un rato, diagramé los cortes, fui a Sacheco y pedí que me cancelaran lo que había encargado y lo reemplazaran por lo nuevo. Los cortes:


La idea era un banco más o menos a tono con el pie, que tuviera un buche para guardar partituras, un par de calados para sacarle un poco de peso, y un ancho no muy zarpado (50cm, cuando los bancos de piano suelen llegar a 70cm). La realidad es que con el apuro de rehacer los cortes, me mandé un par de cagadas en las medidas y por otro lado también los de Sacheco se mandaron un par de cagadas en los cortes para compensar. Por fuera de los errores que tuve yo, cuando decidí que la terminación iba a ser cuerina, eliminé los calados porque me iba a ser imposible de forrar.

Una de las modificaciones que hice camino a la maderera fue hacer los laterales dobles, como ya había hecho en el pie; y por otro lado, como la banqueta se va a arrastrar y el aglomerado es medio una caca, reforzar la parte de abajo con madera maciza. Este es el armado de los laterales con su refuerzo:


Mientras esperaba que secara alguna cosa del pie, me puse a armar el buche:

(Todavía ahí se pueden ver las ideas para calar.)

Después de eso, que fue contemporáneo al primer día del pie, colgué hasta hoy. Con toda la experiencia del pie terminado, modifiqué todas las cosas que tenía medio en el aire cuando había empezado.

En primer lugar, todos los lugares donde pusiera tirafondos tenían que estar en 24mm y no en 12mm, por lo que reforcé los travesaños y la base del buche. ya que estaba, con el refuerzo de los travesaños resolví la cuña para apoyar el asiento:


Los bordes de los laterales, redondeados como en el pie:


Con eso lo presenté para ver cómo venía:


Me dio la sensación de que el ángulo en el lateral me iba a romper el culo y que además era candidato a golpearse y romperse, por lo que decidí redondear también arriba:


Ahora sí, a poner los tornillos. Gané bastante cancha, no se crean que es fácil tirar un agujero e interceptarlo 5cm más abajo taladrando en el aire. Que el tornillo pase justo por el medio del agujero es motivo de orgullo:


Una de las cosas que había pifiado en el apuro de los cortes es que me comí restarle el espesor de los travesaños al asiento:


Todo listo para ver si venía quedando bien:

La altura justa.

Entarugado de todas las piezas, y con eso terminamos la carpintería:


Pintura de los tirafondos:


Y todo listo para empezar con la tapicería:


El cojín son 6 recortes de gomaespuma del tamaño del asiento pegados entre sí para que no se muevan:


Con eso, armé esto:

Créanme que no es moco de pavo envolver para regalo gomaespuma en cuerina. Me hizo transpirar bastante.

Las piezas fáciles forradas. Lo único que cambié en el pocedimiento fue el adhesivo de contacto por cola vinílica:


Para los laterales, acá se ve el detalle de dónde diseñé el corte en la cuerina:

La costura quedó totalmente invisible (en el pie el Frankenstein quedó del lado de atrás, a diferencia del pie que está siempre contra la pared. la banqueta se ve de todos lados).

Así venía quedando:


Antes de armar el buche, a forrarle el interior. Para eso compré una gabardina negra muy linda:


El problema, no tengo plancha, y es durísima para hacerle dobladillos y para estirarla. Lo más manejable que se me ocurrió fue pegar todo, incluso los dobladillos con adhesivo de contacto. Quedó bastante bien y realmente fue de lo más fácil que hice en el mueble. Eso sí, mucha paciencia para no manchar la tela y yendo de a un panel por vez:


Ahora ya podía armarse, y obviamente, antes de terminar, los patines de fieltro:


El resultado: